La Federación Salud Mental Canarias advierte de que la situación de crisis por la covid-19 puede desbordar los recursos sanitarios

La Federación Salud Mental Canarias, junto a diferentes profesionales de la psicología, alertan de un previsible desbordamiento de las demandas de atención en servicios de salud mental a medio y corto plazo. El Plan de Salud Mental de Canarias reflejaba, antes de la pandemia que en las islas hay 679.238 personas que tienen algún diagnóstico de trastorno mental. De ellas, 47.423 fueron atendidas en 2018 en unidades de salud mental del Servicio Canario de la Salud. En 2019 las asociaciones que componen la Federación Salud Mental Canarias atendieron a un total de 3.945 personas en distintos servicios y programas.

Sin embargo, las deficiencias actuales del sistema sanitario impiden garantizar la atención psicológica que la población va a precisar en los próximos meses. Por ello, ante esta realidad, la Federación Salud Mental Canarias, en palabras de Enrique González, presidente de esta federación, considera “imprescindible reforzar la red pública, implantar protocolos específicos en Atención Primaria y asegurar el número adecuado de profesionales. En definitiva, colocar la atención y la prevención de la salud mental en el lugar que se merece”.

“El confinamiento obligatorio derivado del estado de alarma por la covid-19 ha supuesto un deterioro de la calidad de vida de estas personas y de su proceso de recuperación. Además, las entidades que gestionan recursos alojativos (residencias y viviendas supervisadas) han tenido que adaptarse en tiempo récord a la normativa sanitaria, lo cual ha planteado retos importantes por la necesidad de adaptación y la escasez de equipos de protección individual, recordó Atasara Cairós, coordinadora del Proyecto Promoción de la salud mental y prevención de la exclusión en Canarias de esta federación.

Las entidades del movimiento asociativo de Canarias manifiestan que son un elemento clave para contribuir a la reconstrucción social. Su experiencia y conocimiento cercano del sufrimiento emocional de las personas y la eficiencia en la gestión de recursos psicosociales las convierte en las mejores aliadas de las administraciones públicas para atajar los graves problemas de desigualdad y pobreza que provocará el coronavirus.

La Federación Salud Mental Canarias se está coordinando con el Servicio de Salud Mental (Servicio Canario de Salud) y la Dirección General de Dependencia y Discapacidad del Gobierno de Canarias para establecer compromisos comunes que aseguren la adecuada atención a las personas con problemas de salud mental y sus familias.

La situación actual

La situación de emergencia sanitaria por la covid-19 ha provocado un empeoramiento de la salud mental, tanto en la población general como en aquellas personas que ya tenían un diagnóstico psiquiátrico. Existe mucha incertidumbre por la evolución y los efectos socioeconómicos de la pandemia, y preocupa especialmente la desescalada, momento en el que se verán más claramente las consecuencias psicológicas del aislamiento y las pérdidas de vidas humanas.

Antes de la declaración del estado de alarma, las personas con problemas de salud mental ya se encontraban en una situación de exclusión y vulnerabilidad social, causada principalmente por los prejuicios y la discriminación que sufren. 8 de cada 10 no tienen empleo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE); y el 80% de las mujeres con problemas de salud mental que vive en pareja ha sufrido algún tipo de violencia, además de verse sometidas al doble estigma por su condición de mujeres y su diagnóstico psiquiátrico.